Incesto
la cara visible
de una realidad que todavía es aceptada socialmente

La realidad aceptada es el desequilibrio y desarmonía entre el valor de la energía femenina y masculina.

El incesto es la punta del iceberg de un sistema incestuoso, que se va pasando de generación a generación sin ser visto ni valorado en  lo que sucede,  donde se niega la existencia del alma que trasciende nuestra realidad material donde generalmente el padre incluso también el hijo pasan a la acción en la destrucción de lo femenino (energía sensible) y  para lo cual utilizan el sexo.

El incesto saca a la luz una realidad que no se quiere ver ni reconocer, esta realidad manifiesta una incapacidad para reconocer y valorar lo sensible, esa parte de nuestra realidad que no es palpable, que no se ve, pero que existe. es el mundo de lo sutil.

Manifiesta una incapacidad de afrontar la muerte, porque la muerte es el final de la existencia para toda persona materialista y atea,  todo esto va acompañado con vergüenza y cobardía.

Ante ese sentimiento de impotencia se compensa con una autoexpresión omnipotente, intentando destruir la energía femenina que no soporta en su interior.

No existe futuro bueno para quien no enfrenta la muerte ni su sensibilidad, solo queda la inmediatez del goce y paso al INCESTO.

 

Si este desequilibrio actual en la humanidad, donde la energía masculina domina a la femenina y ostenta protagonismo social fuera biológicamente natural, no tendría consecuencias tan negativas como es el incesto, violaciones, malos tratos, violencia sexual y física, también psicológica. ¿No os parece? Este es el lado positivo del INCESTO, que da luz a lo que se acepta de forma implícita, pero que poco a poco va cayendo con consciencia.

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